Nos hacemos mayores y es una realidad. A veces incluso enfermamos en una edad temprana sin esperarlo, por lo que necesitamos ayuda a domicilio en Las Palmas de Gran Canaria para hacer las labores de casa, la compra semanal o paseos para ejercitar las piernas con energía positiva, ayuda que nos genera confianza dando vitalidad,para sonreír y refunfuñar con alguien que escucha tu lado.

La persona que está ahí, cuidándote, escuchando y conversando contigo ayuda al razonamiento y a la expresión de emociones, de ideas, de cambiar un ingrediente por otro para probar cosas nuevas. Se comparten recuerdos del pasado gracias al vínculo de confianza con la persona que ayuda a domicilio en Las Palmas de Gran Canaria para que los que necesitan cuidados se sientan uno más con su opinión y sus bromas.

De igual forma que un niño, un joven y un adulto no entregan sus vidas si no confían en la otra persona, ya que no se deja proteger y prefiere hacerlo todo por su cuenta, lo mismo ocurre con las personas mayores: necesitan saber que están acompañados de buenas personas que velan por ellos, que entienden que todos tenemos un día malo, o dos. Cuando una persona admite que necesita que alguien le ayude es porque lo necesita der verdad, ya que es consciente de que no puede andar como antes, de que no puede pelar una patata con la misma velocidad que hacía o de que no recuerda a quién tiene al frente.

Cuando estamos a su lado, no tiene que temer por no poder ponerse los zapatos, ya que confía en que se las pondremos bien toda las veces que haga falta, que les pondremos música que les haga silbar y tararearemos juntos. En Banahore Ayuda A Domicilio nos esforzamos en entender que cada persona mayor es especial y se merece respeto.